Ya avisaba María Villalón hace décadas de que la lluvia cae sobre los tejados. Pero claro, eso a los festivales se la bufa porque los festivales no son precisamente Antonio y por tanto no tienen tejado. Ni pertenencia de María del Monte, demostrando de nuevo el poco tejado que tienen.
Razonado esto de esta peculiar manera, anoche se lió en el Primavera Sound en cuanto una tormenta azotó Barcelona como si aquello fuera la escena final de 2012. Y el festival tuvo una gestión un tanto messy del asunto: Doja Cat anunciaba la cancelación de su concierto antes de que el Primavera se lo hiciera saber a los allí presentes, la salida de la gente fue más caótica que la Ana de Julio Medem y el concierto de Massive Attack primero sufría, como Froilán, un retraso, pero finalmente era, como Juan Carlos, cancelado.
Bad Gyal también subía un vídeo a las dos de la mañana explicando que no estaba el horno para bollos y aclarando que ella estaba lista para darlo todo y terminar su gira española por todo lo alto. Se lo tomó con toda la filosofía posible, bastante mejor que Doja Cat, que la pobre sufría lo suyo al comunicar la cancelación en redes sociales.
Visiblemente afectada, la cantante de clásicos como Say So o Say So (Remix) ofrecía un speech un tanto incoherente a sus fans, un poco en clave “me encanta Lady Gaga, ¿alguien cree que el cambio climático es un problema?”, en el que mezclaba su dolor de pierna y el cansancio de la mañana con el mal tiempo de Barcelona, su amor por los fans y las creencias demoníacas. Un poco como si a Piper Halliwell la dirigiera Woody Allen.
Bad Gyal explicaba que los escenarios estaban destrozados por el viento y la lluvia, con un montón de daños materiales en los equipos mientras Doja Cat explicaba que “todo ocurre por algún motivo” a pesar de que ella estuviera preparada con un outfit de mangas impermeables. Todo eso mientras le caían lágrimas de los ojos, dejándole la marca en el maquillaje para ofrecer su mejor Miriam Saavedra y daba un vapeo a su vaper para “intentar no ponerse histérica”. Como diría JoJo, a little too late.