España volvió a marcar un estupendo segundo puesto en Eurovisión Junior el pasado sábado. Lucas Paulano acudió a Malta con el tema de corte Bustamante 2007 Cuore Bello, coescrito por Blas Cantó en su momento más anuncio de colonia que huele a Brumel. Pero claro, si algo gusta en Eurovisión Junior es que las cosas sean lo más Eurovisión y lo menos Junior posible. De ahí que un niño de diez años haciendo las veces de Luis Miguel, con un movimiento corporal tan coreografiado que hasta los ojos sabían dónde mirar a cada momento, quedara tan bien.
Es la cuarta vez que España queda segunda, porque también lo consiguió con Sandra Valero en 2023, Antonio José en 2005 y Sergio en 2003. Solo una vez hemos quedado por debajo de la sexta plaza, con Levi Díaz en 15ª posición en 2021. A pesar de un palmarés de escándalo, España solo ha ganado el festival en una ocasión, con el himno Antes Muerta Que Sencilla de María Isabel en 2004.
En nuestro país, el nuevo horario del festival le benefició soberanamente: la señal de RTVE consiguió un 12,2% de share, el mejor dato desde que volviéramos al festival en 2019 y una subida de más de 4 puntos respecto del año pasado. 1,2 millones de espectadores que fueron el segundo mejor registro de Eurovisión Junior en Europa. El país que lo vio más fue Polonia, con 1,3 millones y un 20,1% de share.
Son las dos únicas buenas noticias por ahora para Eurovisión, porque en otros países los datos son simplemente sangrantes. En Francia, el Junior pasa de un 1,8% del pasado año a un aún más insignificante 1,7% este. Con 253k espectadores, pierde 55k en un solo año —y eso que es el país que suele ganar esta historia más habitualmente—.
En Portugal e Italia el cambio de canal de emisión de Eurovisión Junior ha dejado datos aún más trágicos: en nuestro país vecino la emisión pasa del 11,5% del año pasado a un paupérrimo —que diría Casasola— 1,6% este. Solo 75k espectadores, prácticamente 300k menos que el año pasado. En Italia en 2025 apenas hizo un 2,9% de share, pero es que este año absolutamente nadie en el país se interesó por la emisión: un 0,1% para Eurovisión Junior con solo 21k espectadores.
Por poner un poco de contexto, en dos años en Portugal se han perdido 440.000 espectadores (el festival hizo un 14,3% en 2024). El récord en el país se consiguió en 2007 con más de un millón de espectadores y un 28,9%. En Polonia, las audiencias se han mantenido bastante estables en los últimos años, pero este año ha supuesto el mejor desde 2021, cuando el festival marcaba 2,8 millones. El récord en el país fue en 2019 con 5,5 millones y un 39,4%. Recordemos que en un lustro se han dejado 4 millones de espectadores y 20 puntazos.
Así que RTVE es de las pocas que tiene algo que celebrar con esta historia: además de ese 12,2% que hizo el programa líder, hay que destacar el 18,9% que el programa hizo entre los niños de 4 a 12 años.