Después de vivir una gran noche en los recientes premios BET, en los que fue una de las protagonistas al recibir el premio a toda una carrera —que la verdad, una carrera de un disco, las cosas como son—, Lauryn Hill vuelve a acaparar titulares por su paso por el Granca Live Fest en la noche del dos de julio.
Si hubiera sido la guinda al pastel de toda la jornada, el concierto final, el punto y final del festival, pues hubiera estado justificado que el show de Lauryn Hill se hubiese desarrollado un poco a su bola. Pero claro, la americana iba entre dos artistas nacionales, Dani Fernández y Viva Suecia, y su falta de puntualidad la terminó pagando la banda murciana.
Y lejos de pasar del tema —porque Lauryn Hill terminó retrasándose casi una hora al parecer—, el cantante de Viva Suecia decidió referirse a la impuntualidad de la artista y a las molestias que esta les había generado, tal y como recogen los compañeros de La Provincia:
“Perdón por el retraso, pero como en todos los curros tenemos compañeros buenos y compañeros de mierda. Y a estos últimos los hemos sufrido esta noche. Y me la sudan los Grammys que tengan.”
Pues dilo. Porque a Lauryn Hill le podemos tener mucha estima y podemos valorar absolutamente su aporte a la música —aunque como digo, esa aportación se sostiene básicamente con el The Miseducation of Lauryn Hill de 1998—, pero tampoco podemos perder el norte con su perfil. Nada justifica que se exceda de su horario en un festival sabiendo que va a afectarle al siguiente artista en su setlist.
Los divismos aportan mucho camp, pero como profesionales, se entiende perfectamente que Viva Suecia acabaran hasta la pepitilla de su momento de protagonismo.