En los últimos días ha corrido por las redes sociales un vídeo en el que se critica la vestimenta de Manuel Carrasco en sus últimas eras por lucir demasiado gay o femenino.
Varias cosas a este respecto:
- Manuel Carrasco puede vestir femenino, masculino o como se le salga de la mismísima peineta, porque a Dios gracias estamos en un momento en el que cada uno puede y debe ir como le salga de la punta de su pueblo salvaje.
- Manuel Carrasco lleva años retorciendo la estética hippie-folkie, tampoco es algo nuevo, aunque su estética se ha acentuado mucho en el último par de álbumes.
- No considero yo, especialmente, que el look de mercadillo medieval de Soto De La Plazuela meets Carnaval de Cádiz resulte especialmente gay, todo esto me luce más a “voy a llamar gay a todo cantante que no acabe de salir de Humana cargado con el primer montón de ropa al que se ha caído de un tropiezo”. Arroba Fito Cabrales.
Manuel Carrasco ha optado por no quedarse callado en su último show en Madrid, coincidiendo además con la celebración del Día del Orgullo, y ha respondido a esa gente enfangada, que huele a excremento de sapo rodeado de algas muertas, con un discurso en el que rotundiza su look de Javián OT 1 pasado por una tienda textil de Diagonal Street:
“Lo que me llama la atención es cuando alguien dice que así vestido parezco demasiado femenino para ser un hombre o que parezco gay… o maricón. Y yo me pregunto: te parezco femenino ¿y? En serio, ¿todavía vamos por ahí a estas alturas?”.
Después ha cantado una canción pro-gay, que diría La Jurado, que sí, tiraba un poco del manidísimo “love is love” en su letra, pero una cosa os digo: para un artista masculino heterosexual que reivindica el Orgullo en nuestro país, no vamos a ponernos exquisitos. Ya podían tomar muchos otros nota, especialmente en el momento político-social actual.