Tal y como se rumoreaba, Madonna ha sido parte del show de Sabrina Carpenter en Coachella. Los rumores llevaban tiempo circulando, pero el hecho de que Carpenter pidiera 10 minutos extra para su espectáculo del segundo fin de semana disparaba aún más las teorías de reaparición. Y así ha sido: al término de Juno, después del clásico “have you ever tried this one?“, empezaba a sonar la introducción de Vogue, para absoluta locura del público presente, que de pronto veía emerger a Madonna del centro del escenario.
Sin embargo, Vogue no ha sido el foco central de la actuación. Juntas han interpretado un nuevo tema de Confessions II, confirmando otra teoría fan que hablaba de la participación de Sabrina Carpenter en el álbum. Más que nada porque, durante su actuación, los vocals pregrabados que se escuchaban de fondo también incluían la voz de la artista de clásicos como Tornado Warnings.
Al finalizar la canción, que tiene bastante más vibra de single que la recién estrenada I Feel So Free, que ya está disponible en todas las plataformas (aunque, paradójicamente, da más vibras de algunos tracks de Hard Candy que de Confessions, de primeras), las dos se unieron para terminar la visita de Madonna con Like a Prayer.
Un clásico que entonaban después de un speech bastante lunero y hippie de Madonna, que abogaba por terminar con las disputas en un tono muy “a mí no me gusta que las amiguitas se peleen”, para después hablar de que estamos en la luna de Tauro —o como se diga esto, no me preguntéis por horóscopos, no soy Belén Aguilera— y acabar con unos versos de Get Together que, me da a mí, Madonna esperaba que fueran también coreados por el público. Lamentablemente, el impacto del Confessions original en Estados Unidos no fue tan grande como fuera de allí y, después de Hung Up, no hizo mucho más ruido. Así que la mujer se quedó cantándola sola, pero recibiendo igualmente el estruendo del público al final.