El último álbum de Fangoria, La Verdad O La Imaginación, se presentó con uno de los mejores singles de su discografía reciente, Me Voy. El dúo ha querido mantener el tono de buen hacer con el segundo y finalmente ha apostado por el fan favourite del disco, El Síndrome De París. That’s hot. Ah no, que va acentuado. Lástima.
Hoy en día el papel de un single publicado una vez el disco está en la calle es complejo: ¿cómo sabe uno que es single? ¿Porque tiene un EP de remezclas? Ya tampoco, la era Anti de Rihanna le dio remixes hasta a los interludios. ¿Por qué tiene portada propia? Vale, aunque los promo-cuts a veces también la tienen y El Síndrome De París no la tiene. No queda más remedio que ir a la suma de varios factores entre los que el estreno de un vídeo sigue siendo el de mayor peso. Porque si no fuera single tendría visualizer. Pero Alaska no va a ponerse la peluca buena para un visualizer. O igual sí, cualquier excusa es buena.
El Síndrome De París tiene videoclip en toda regla, rodado en un Madrid a medio camino entre las pistas de la Gran Vía y la imagen que The Weeknd tiene de Las Vegas y en él, Alaska y Nacho Canut hacen varias cosas en las que son expertos: ella, bailar el tema en modo rave como si fuera la coreógrafa del Nothing Really Matters de Madonna; él, pasearse por sitios con el mismo rictus que un Terminator con autismo.
Pero hay algo que se dice en la canción que resulta menos creíble que toda la etapa de Fangoria con La Casa Azul: cuando la letra dice “desdramatizaré” y “desmitificaré la insensatez”. Si algo hemos aprendido de Fangoria en todos estos años es que ese par de cosas tienen los mismos visos de ocurrir que un concierto del dúo sin backing vocals. Lo de “no quiero más dramas en mi vida” era una trola tal que aquí estamos de nuevo, despidiéndonos con adieu mon cherie y cordon bleu, monsieur. O lo que sea que digan.
Y la verdad, si en algo se manejan bien Fangoria es en un drama ravero. Y en la insensatez más mitificada, que también.
Tienes una racha de 23 días en DuoLingo; te encanta Buenos Aires; sigues buscando la receta del copazo de anoche, hay algo que se te escapa...