Vesssss corriendo —sí, en este caso el uso de “ves” es absolutamente fundamental— y coge el batín de otoño para leer esta noticia. Es imprescindible que te lo cruces, ates una lazada con el cinturoncito y te abaniques con cierta violencia, porque llega el nuevo álbum de David Bisbal. Y sí, el nuevo disco de David Bisbal es totalmente para ese mood. Eternos, que es como se llama, es el clásico disco que solo podría publicarse en dos situaciones:

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  • a) Que sea uno el ganador de un talent show en decadencia, léase La Voz.
  • b) Que sea uno un cantante dosmilero con su momento Galán-De-La-Verdad-De-Laura aún por explotar.

Y con esta premisa de vender su mejor Arturito Fernández, David Bisbal versionará grandes clásicos de la música iberoamericana. Es decir, sacará brillo al catálogo más hortera que puedas recordar, ese como de concierto en plazas que tienen kiosco donde colocar una orquesta. Este catálogo tan Luar, tan “padre, me has convertido en una hermosa criatura”.

David Bisbal versionará diez clásicos —tampoco iba a matarse a esfuerzo para esta gaita—, que incluyen canciones como Adoro de Armando ManzaneroservingOT 2001—, Qué Sabe Nadie de Raphael o Quijote de Julio Iglesias, uno de los más probables techos de horterada de la historia musical española. Una fantasía, si me preguntan.

El 2 de octubre verá la luz este nuevo disco pero, de cara a cubrirse las espaldas para el mercado navideño, David Bisbal ha publicado también un villancico en pleno agosto, versionando el Happy Xmas (War Is Over). Porque a John Lennon le pegaron un tiro, que si no se lo pegaba él esta semana.