Repetid todos conmigo: “¡Debemos una disculpa a Duffy!”

Repetid todos conmigo: “¡Debemos una disculpa a Duffy!”

Duffy llegó al mundo al mismo tiempo que Adele, y por extraño que parezca dicho hoy día, en aquel momento vendió muchas más copias que ella en el Reino Unido. Y es que, incluso comparándolas hoy día tras el boom de ’21’ y ’25’, el primer álbum de Duffy y el primer de Adele se separan en menos de 100.000 copias en su país de origen, habiendo vendido álbum más de 2 millones de copias.

Muchos la tienen además por un one hit wonder, porque las radios nos turraron lo indecible con ‘Mercy’, aquel primer single tan retro como adictivo, tan pegadizo como memorable, que nos despistó, porque Duffy en realidad consiguió colar ‘Warwick Avenue’ en el #3, ‘Rain On Your Parade’ en el #15 (una locura que no llegara más alto), y el single más flojo del álbum, ‘Stepping Stone’, se quedó en un correcto #21 a pesar de todo. Por tanto, de one-hit-wonder nada.

https://www.youtube.com/watch?v=R6UwmJRkjBs

De lo que sí podemos hablar es de one album wonder, y es que, habiendo pasado más de un lustro de la edición de su segundo disco, ‘Endlessly’, aún no os perdonamos que le pusierais la zancadilla de semejante manera. Y sí, os señalamos a todos. A ti. A ti. A ti. Y a ti también, amigo, aunque estés con el disco en la mano afirmando que tú sí lo compraste: ¿Dónde estabas que no saliste a la calle a reivindicarlo? Por dios, que vivimos en un país que se ha manifestado hasta en favor de Carlos Lozano. ¿Por que no en favor del segundo álbum de Duffy?

Y es que, por mucho que la tratéis como si fuera un muermo o una versión pobre de Adele, lo cierto es su segundo lanzamiento la confirmaba como una estrella mucho más interesante, y como dato aún más curioso, acabasteis cayendo en la redes de Meghan Trainor, que propuso prácticamente lo mismo que ‘Endlessly’ pero en versión marca blanca. Blanquísima. Hacendado, sin gluten y para alérgicos al huevo.

Porque sí, la versión buena de aquel do-wop con el que después saturariamos las radios, incluía cortes como la preciosa ‘Don’t Forsake Me’ o la absolutamente emocionante ‘Too Hurt To Dance’.  Y es que la voz de Duffy era perfecta para esos cortes, pero no, tuvimos que preferir a una mamarracha con extensiones que acabó, para colmo de males, recibiendo un Grammy. ¿Donde están los Grammy de Duffy? Espera, tiene uno a mejor álbum pop. ¡Pero no por este disco! Ya está bien, racistas de la música.

Y es que no todo era baladas, otro estigma que se le atribuye a la pobre mujer con cara de Pato Donald: las bailables ‘Lovestruck’ y ‘Keeping My Baby’ harían menear el esqueleto a la primera Sophie Ellis-Bextor, si la cruzáramos con la voz de Miranda Sings, porque vaya tembleque más encantador le ponía Duffy a todo.

También es cierto que parte de la culpa del fracaso de aquel segundo álbum fue suya, que quién le manda arrancarlo con un single tan poco single como ‘Well, Well, Well’ (#41 en UK, ¡igual que ‘Today’ de Melanie B! ¡Escándalo!). Tenía en el cajón cosas tan simpáticas como ‘My Boy’, pero no, tenía que empezar con una canción repetitiva y cargante. De hecho, es posible que ‘Well’ sea lo peor del álbum.

En cualquier caso, desde aquí promovemos un movimiento con el que pedir disculpas a Duffy. Nosotros seremos los primeros y en unos días tendréis la prueba. Os invitamos a seguir nuestros pasos, y contactar con ella para hacerlo directamente.

Sabéis de sobra que lo hemos hecho TODOS mal.

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