La gala de los Goya, a falta de una gala musical en condiciones en nuestra televisión —con permiso a Los40 Music Awards, pero es que es limitadita como ella sola—, se ha convertido en un escaparate de buenas actuaciones musicales para nuestros artistas.

Sigue haciéndose raro que no se aproveche para promocionar las canciones nominadas, generalmente ya bastante maltratadas por nuestra industria, pero en cualquier caso, siguen haciéndose homenajes de altura con nombres importantes de nuestra cultura.

¡Sígueme en redes!

El momento in memoriam de este año ha sido un disparo doble: mientras se homenajeaba a los que nos dejaron en los últimos meses, se aprovechaba también para que Belén Aguilera y Dani Fernández hicieran suya Si te vas de Extremoduro, reivindicando así la figura de Robe el año de su muerte. Al respecto de esta performance, un par de cosas: es tremendamente irrespetuoso que el público aplauda solo a los perfiles más mediáticos de la pantalla.

Me parece alucinante que no se den cuenta, porque lo repiten año tras año y, sinceramente, no veo por qué merece más aplauso Verónica Echegui que una directora fallecida el mismo año. Y después, el tema de Belén: se está quedando antiguo que no se la entienda. Fíjate que Dani tiene una voz cada vez más rasgada, pero fue entrar él a escena y de pronto entenderse la letra; Belén tiene esta cosa generacional de no pronunciar bien, pero teniendo tanta importancia la letra del tema, es una elección musical muy discutible. Y ocurre también con sus temas, siendo ella una letrista tremenda.

El dúo más inesperado de la noche, aun así, fue el de Arrels de Gràcia y Bad Gyal —por lo poco habitual del perfil de ella en una gala del estilo—, que cantaron una versión de Rumba de Barcelona de Gato Pérez en la que llevaron el barrio al escenario. Una mezcla curiosa, con una Bad Gyal fuerísima de su zona de confort, que acabó quedando un tanto frío por su parte, porque había mucha festividad callejera de un lado y un chonismo-chic por otro que no sé hasta qué punto terminaban de casar.

Y siendo la gala emitida desde Barcelona, un poco más de catalán con la voz de Rigoberta Bandini interpretando De tot cor de Tomeu Penya. Una Rigoberta que hizo doblete, porque como presentadora de la gala también se encargó de Hoy puede ser un gran día como número de inicio. Una canción en la que ella disfrutó de su perfil más teatral y Luis Tosar… pues Luis Tosar hizo lo que pudo entregándose a su mejor Russell Crowe en Les Mis.

El otro dúo de la noche fue el de La Casa Azul y Ana Mena, cuyo contraste entre épica y electrónica quedó cuco, pero Ana estaba devorando la actuación y cada plano que enfocaba a Guille lucía pérdida de tiempo. En las pantallas, además, se debía estar viendo algo que nadie captó, porque todo el foco estaba puesto en una Mena que vocalmente estuvo ex-qui-si-ta.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies