Pues ni Blanca Paloma, ni Víctor Manuel, ni Leiva, siendo grandes nombres para haberse llevado el Goya a mejor canción en la gala de anoche, consiguieron llevarse el premio. El galardón fue para la que parecía clara favorita, Alba Flores, cuyo Flores para Antonio terminó conquistando a los académicos.
La actriz y productora de la película del mismo nombre se subió al escenario para agradecer el premio a la música. A la de Silvia Pérez Cruz, que la asistió en la creación del tema, pero también a la de su padre, su abuelo, a las nanas que su abuela le cantaba y culminaba entonando No dudaría junto a los allí presentes, pidiendo una Palestina libre. Un discurso emotivo en el que alguna lágrima resbalaba por la cara de Alba, que más tarde decía frente a la prensa que “había llorado un montón y le pasaba muy poco”. La actriz consideraba que la Academia estaba celebrando a su padre, a través de la canción, tanto como público como como académicos.
Curiosamente Alba Flores se quedó sin el segundo Goya, uno que yo creía aún más previsible, el de Mejor película documental. Sin embargo, celebró la victoria del de canción como un completo, con un speech que aludía a todo el proceso de sanación que ha supuesto la grabación de la película.
Flores para Antonio es una canción que Silvia Pérez Cruz describía como “compuesta por la voz silenciada de una niña pequeña” en el backstage. Una apertura a las emociones guardadas de Alba en la que la acompañan las voces de su padre y de sus tías, porque Lolita y Rosario también ponen su voz a determinados momentos del tema.
Alba ya interpretó la canción en La Revuelta durante la promoción de Flores para Antonio, cuando se subió a su escenario para cantarla con su primo Guillermo Furiase a la guitarra. Una canción que ha unido a prácticamente todos los Flores para hacer un emocionante homenaje a Antonio, que falleció en 1995, apenas 15 días después de hacerlo su madre Lola.