Música

Nuestra mamarracha latina favorita de la temporada, Becky G, se va de boda en ‘Todo Cambió’

Nuestra mamarracha latina favorita de la temporada, Becky G, se va de boda en ‘Todo Cambió’

Será la ausencia de mamarrachas latinas, será que aún faltan meses para el verano, pero realmente hemos caído en las absurdas redes de Becky G. Y es que lo sentimos, Ana Mena, pero o te pones las pilas o te comen la tostada en lo que a top de absurdas se refiere. Y como Becky es ahora la niña de nuestros ojos, hemos disfrutado como enanos del estreno de su último vídeo, ‘Todo Cambió’, que desgraciadamente se presenta con su versión en solitario y no con el feature de CNCO, que mejora incluso el resulta inicial.

¿Qué tiene la canción para tenernos ensimismados? Pues una buena dosis de reguetón-pop, de ese que es llevadero, una dosis aún mayor de necesidades logopédicas, y finalmente, un vídeo a la altura. En él, podemos ver a Mamarracherío Kween viviendo una doble vida: por un lado, se encuentra con un señor mientras pasea a su 326 perros y entre risas, acaban dándose los números. Que esta trama a lo ‘101 Dálmatas’ no tendría otro misterio de no ser porque cuando Becky vuelve a casa, ¡ESCÁNDALO! le espera una proposición de matrimonio por parte de su novio real, con el que lleva ni sabemos cuánto tiempo, porque esto es un vídeoclip y no podemos pararlo para preguntárselo.

El caso es que Becky, peluquera maldita ella, decide aceptar la propuesta y ahí va hacia la boda, con su vestido, su moño, sus lentillas de colores que la hacen parecer bizca y una rosa en la cabeza porque esto es una boda latina, y llevar un par de maracas en las manos era quizás pasarse. Como es previsible, Becky no consigue casarse, por varios motivos. El primero este, el hecho de que bajo el vestido, lleve unos pantalones:

Mujer, que una cosa es que vayas a marcarte un ‘Novia A La Fuga’ y otra que lo tengas tan claro que te pones unos pantalones bajo el vestido.

El otro motivo, por supuesto, es que ella no le quería. Ella no le quería. No te quería Virginia, Santos no te quería. Has matado por nada. Toda tu venganza no ha tenido razón de ser. Me das pena, Virginia.

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