Un año más se han entregado los Premios Ondas, encargados de premiar a la excelencia en medios, tanto en televisión, podcasts, radio, publicidad… y en música. Como digo cada año, personalmente creo que en música se quedan bastante cortos y poco precisos.
Ejemplo de ello, el premio a Fenómeno Musical del año al Lux de Rosalía. Los Ondas han reconocido el disco por “desafiar las reglas del género”, “reunir lo sacro y lo pop, lo íntimo y monumental” y por “llevar la mirada de la artista a la conversación cultural más amplia”. Todo muy guay, pero ¿tan complicado es convertir ese Ondas en el Ondas a Álbum del Año? Quiero decir, el premio lo han venido ganando Valeria Castro, Guitarricadelafuente, Ginebras, Arde Bogotá, Dani Fernández… el cambio de título tampoco es tan descabellado. Y es que además podría convivir con el de Fenómeno Musical, que podrían llevárselo artistas que de pronto despunten un año.
La sorpresa es que, más allá de ese Ondas más previsible, Lux también se ha llevado un Ondas de Publicidad, como la “campaña más innovadora del año”. Dicen los votantes que Rosalía y su equipo han transformado “el lanzamiento de un álbum en un acontecimiento cultural de gran impacto”. Razón no les falta, pero este galardón es más inesperado. Eso sí, con la campaña promocional de Lux (aquel evento en Callao, aquella listening party, las actuaciones en directo…), no es de extrañar que lo haya ganado.
Los otros dos ganadores de los Ondas este año han sido más conservadores: Leiva, victorioso en el Premio a la Trayectoria, ha sido premiado por “ser un cronista generacional, guardián y referente indiscutible del rock español”. Sí, su elección era más previsible pero no por ello menos merecida. Lo más discutible del palmarés es el premio a la Gira del Año, que ha recaído en el Global Tour KM0 de Pablo Alborán.
Dicen los Ondas que le dan el reconocimiento por “llevar la música española más allá de nuestras fronteras sin perder un ápice de cercanía”. OK. No me resulta especialmente significativo el abanderamiento español de Alborán con esta gira ni que sea tan ambiciosa como para ser reconocida con este premio, pero la intención es clara. Y además, es el primer Ondas para Alborán, que también es llamativo considerando el carrerón que ha tenido y el éxito de sus primeros años.