Todo el mundo sabe, o debería saber —porque tampoco podemos responsabilizarnos de la ignorancia—, que la línea roja de la cultura de la cancelación se establece justo antes de las Spice Girls. Más exactamente de las Spice Girls de la era Forever, porque si alguna de ellas es, en algún momento, cancelable, esa es Geri Halliwell, la Picante Nutrex Futura. El resto de las Spice Girls quedan absolutamente eximidas de cualquier tipo de cancelación. Ya pueden asesinar con sus propias manos al creador de la vacuna contra el Alzheimer, que seguiremos defendiendo que ellas coescribieron Who Do You Think You Are, que es una proeza bastante mayor.
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Pues bien, esta semana el hijo desempleado de un afamado futbolista, Brooklyn Beckham, ha tratado de que los medios y las redes cancelen a Victoria, la Spice Girl Costurera. La Spice Girl Sofisticada. La Sartre. La Esnob. Y no, amor, por ahí no vamos a pasar. Porque Victoria no solo es que escribiera el tema al que nos hemos referido antes, es también la actriz de diálogos clásicos del cine como “lo mío era mucho peor: sí que tenía cabeza, pero no llevaba maquillaje” y responsable del disco inédito más importante de este siglo, Open Your Eyes.
Según este muchacho, cuyo oficio ha sido el de fotógrafo y el de cocinero con el mismo buen hacer que Belén Esteban en aquel programa de baile, Victoria ha intentado boicotear su relación con Nicola Peltz, una señora que merece todos nuestros respetos, pero que ni es Spice Girl ni es nada. No es ni siquiera la Atomic Kitten que se marchó antes de su primer #1. Ni una Girl Thing es la pobre.
Cuenta Brooklyn que Victoria se ofreció a hacer su vestido de novia y luego la dejó tirada, que se negó a ayudarla con eventos benéficos como la ayuda a los perros desplazados por los incendios de Los Ángeles, que le insistía continuamente en que “Nicola no era familia” y que incluso, el día de su boda, Victoria le robó el baile de novios al salir ella a bailar con él, mientras Marc Anthony cantaba, de forma “muy inapropiada”. Mira, lo inapropiado es que seas un Beckham y esté cantando Marc Anthony en tu boda, cariño. Valiente ordinariez que esté ahí sonando “voy a reír, voy a llorar, vivir mi vida la, la, la, la” en vez de algo con mayor peso emocional como “flamenco, lambada, but hip hop is harder”.
Claro, la consecuencia inmediata ha sido el nacimiento de miles de memes de Victoria Beckham bailando como una estrella frente a la pareja de novios o el uso de vídeos con coreografías icónicas para reírse de la situación. Lejos de iniciar una campaña de cancelación, ha dado alas al personaje de La Sastre, con el hijo enfrentándose a que le pillen contando varias trolas. Porque hay fotos del primer baile con la mujer, porque se sabe que trabajó con Valentino durante un año en su vestido de novia y porque Victoria ya ha hecho suficiente beneficencia habiendo publicado I.O.U. como para tener también que estar pendiente de no sé qué perros.
Amor, hay que saber qué batallas luchar. Esta no era. Deja de recalentar los nachos de Meghan & Harry.