Mónica Naranjo ha arrancado uno de los proyectos que más imaginarios parecían en su carrera y que, de serlo, se hubiera sumado al tercer y último volumen de Mes Excentricités, esa serie de EPs pandémicos que bien podíamos habernos ahorrado todos. Hablo, claro está, del Greatest Hits Tour que ha simplificado y reubicado su intención inicial, titulada Puro Hits Tour, que de forma incomprensible combinaba el singular con el plural y fue suspendida tres días antes de comenzar.
Solucionados con issues iniciales, la gira ha arrancado el 23 de enero en Ciudad De México en, erm… México. Y ha arrancado con éxito, aunque con bastantes problemillas. Veamos:
La ¿pantera? de Figueres
Si uno revisa los vídeos grabados durante la noche de estreno -que no son pocos-, Mónica apareció en el escenario… aburrida de su catálogo. Que tampoco es de extrañar, lleva años dejando caer esta idea. Se pasa las campanas por el arco del mismísimo amor. De modo que la pantera estará en libertad, pero también se la intuye negra por fuera, pero también por dentro.
Mónica demuestra la energía justita más allá de su aparato vocal. Lejos quedan los años en los que un simple arqueo de ceja atrapaba al público. Ahora se la ve pasando por encima del tracklist del concierto, como si suficiente tuviéramos todos con que afinara y ya. Pero es que ella misma lo decía: cantar, cantamos todos, pero interpretar… y, claro, sin explotar eso (no hablamos de que la pongan a bailar, hablamos de que se ponga a Naranjear), Mónica habrá recuperado los temas de su época dorada, pero con la actitud de la Mónica de la gala en la que eliminaron a Raoul Vázquez en OT. Vocalmente espléndida, eso sí. Pero claro, para eso ya están los discos en sí, ¿no?
Problemillas de sonido
Mónica tuvo que tener paciencia en el escenario, porque parece que por sus in-ears se estaba retransmitiendo un partido de hockey y no su propio audio. Durante Sobreviviré, puede verse -al final del post- como se combina lo que cuento en este párrafo con lo que cuento en el primero: Mónica está hasta la mismísima Tarántula de que no se pueda escuchar bien. Se quita el in-ear, se lo vuelve a poner, hace gestos a los técnicos… pero es que termina pasándose media performance de uno de sus cortes más clave con cara de oler caca y hastío supremo. Hija, lleva una lo suficientemente en activo como para comunicarse con un par de señas y disimular más en el escenario. Que ha recordado al “somebody’s getting fired” de Beyoncé pero sin el puntito camp.
Media justicia para la época Chicas Malas
Como ya sabréis a poco que sigáis a Mónica, la artista tiene una manía especial a Chicas Malas. Un disco que grabó porque le dijeron que aquello sería la bomba a escala internacional, Sony se reestructuró, a todo el mundo le sudó el papo el trabajo y acabó funcionando regular incluso en España. Sobra decir que en Sri Lanka no es que lo petara, claro. Mónica, según el momento en el que le preguntes, alegará que no puede interpretar canciones del disco porque *inserte aquí el motivo*.
Pero en el Greatest Hits Tour esos singles… erm, suenan. Porque ella no los canta, pero son parte del set de ocho canciones que el coro interpreta sin ella. Así, Sacrificio, Chicas Malas y No Voy A Llorar sirven de interludio en dos medleys.
La gira luce especialmente Palabra De Mujer -obvio-, con 5 canciones cantadas Mónica y otra por el coro, pero el debut cuela cuatro temas en el setlist, Tarántula dos (y otras tres del coro), mientras que Minage y Mimétika se conforman con una. Las demás son canciones de los EPs (2) y singles sueltos (3, cantando Diva el coro). Imagino, en cualquier caso, que Minage se verá más homenajeado en España frente a los cortes del debut , que aquí no fueron tan populares.
El Greatest Hits Tour llega a España con 6 fechas entre octubre y diciembre. Media docena de citas que, si bien no están sold out, previsiblemente acabarán por estarlo en cuanto MoNa haga algo de promo de la gira en nuestro país, porque tampoco quedan tantas entradas sin vender.