El próximo 8 de mayo se publica No fue real, el —ya podemos decirlo así— esperado primer álbum de Chiara Oliver. De esta forma, la cantante pasa página de su primer EP y su posterior reedición como cuasiálbum, mixtape, teaser álbum o como lo queráis llamar, y corre un tupido velo para abrazar esta nueva etapa, a todas luces bastante más interesante que su predecesora.
Chiara Oliver sigue mostrando su buen tino del momento en la portada del disco, que la muestra “mojaíta” —que diría Bad Bunny—, pero en un momento bastante ninfa del bosque a la par que bastante muchacha que acude a un festival y no piensa salir de él por mucho que la pille la lluvia, porque tiene una posición estupenda para ver el show de The Killers y no piensa perderla. De modo que ahí se queda, empapada, sin cobertura y en un barrizal completamente aesthetic.
El disco de Chiara, que incluirá los muy apetecibles nuevos singles Margaritas, Puzzle y el que le da título al trabajo, el más ambient No fue real, incluirá otras diez canciones más y se editará, como es tendencia, en un multiformato con vinilos de diferentes tipos y un CD cargadito de extras.
Chiara ha contado en Instagram que lleva un año trabajando en el disco y es, sin duda, uno de los volantazos más interesantes que nos ha dado el pop “triunfitil” en los últimos años. De no prever especialmente nada interesante a estar absolutamente volcados con el proyecto, es posible que esta jugada le termine saliendo mejor que la de su primer EP: ya tiene convencidos a los fans, pero es que además se ha metido en el bolsillo a unos cuantos escépticos. Y el hecho de que la portada sea así de estupenda los llevará —y me incluyo— a hacerse con una copia física del álbum.
