¿Recordáis la frase “¿quieres ver una teta? pues ya estaría” de Paquita Salas? Posiblemente no, porque seáis personas con una mente normal incapaz de recordar semejantes mamarrachadas, pero ya os digo que refleja perfectamente el espíritu del nuevo vídeo de Charli XCX, Wink Wink.
La tercera propuesta salida de Music, Fashion, Film, el disco que coge el testigo del aclamado Brat, presenta a la Charli XCX más divertida de las que hemos visto en esta era. En Rock Music se ponía faux-pretenciosa, en SS26 más sofisticadita y ahora aprovecha para soltarse del todo la melena de la manera más despreocupada. En su nuevo single, Charli juega con la idea de haber dejado atrás su perfil de chica mala mientras, de paso, va poniéndose tan provocativa como la cabecera de Los Vigilantes de la Playa si se emitiera en slow motion y con el público puesto hasta el coño de LSD. Lisa Scott-Lee.
Charli lo mismo se pone en plan concurso de camisetita mojada, que se excita leyendo la última novela de Arturo Pérez-Reverte, imaginándoselo en un curso de reconstrucción de la masculinidad, que se muestra con el culo al aire, recordándonos a la Paulina Rubio que se dirigía a Eva Soriano diciendo “¡límpiame el culo! ¡un wipey!”. Si lo pensamos fríamente solo le ha faltado limpiárselo en cámara. Si fuera alguna otra cantante, ya habría una edición del álbum con un trozo de ese papel del culo como extra único.
Si Charli pretendía pasar página de Brat y no quedarse encasillada en el sonido y concepto del álbum, desde luego lo está haciendo bien con este sistema. Que evidentemente perderá público, porque se quedará seguramente en el que tenía antes, pero al menos no se sentirá tan dependiente de su obra de mayor éxito. Belén Aguilera, pero con tres sesiones de logopedia.
Será tu rollo si: te masturbas con obras de Frida Khalo; tu gif favorito es el de Phoebe Halliwell empapada en sudor; estás convencido de que Kurt Cobain sigue vivo.