Apenas unas horas después de que The Sun dijera que el disco de Adele parecía estar al caer, la artista ha movido una pequeña ficha que podría dar un poco de credibilidad al periódico sensacionalista. Realmente no señalaban nada extraño: The Sun aseguraba que una fuente le confirmaba que Adele había reservado el Roundhouse de Camden, donde preveía testear varios nuevos temas en un directo sorpresa, pero que finalmente se había echado atrás.
Esta información se suma a varios datos que ya conocíamos: que Adele lleva un tiempo entrando y saliendo del estudio, con la intención evidente de marcarse un comeback cinco años después de la publicación de 30, y que también llevaría varias jornadas trabajando, manteniendo un perfil bajo, en los estudios Church en Crouch End, Londres. Unos estudios que son de Paul Epworth, colaborador habitual de la artista, por lo que no sería de extrañar que toda esta información se sumara a la de The Sun y le diera sentido.
Parece que el comeback de Adele estaría previsto para finales de año y, cuentan varias fuentes, que ya se habría hecho un pedido enorme de vinilos a fábricas de ídem. Otras fuentes de prensa británica apuntan a que el proyecto podría retrasarse a principios de 2027 para evitar el maremoto navideño que podría venírsele encima de no ser el lanzamiento algo profundamente inminente.
Como decía, lo que sí es un hecho es que Adele ha movido una ligera ficha: su perfil de YouTube, que antes mostraba solo “Adele“, ha pasado a ser “Adele Adkins“, quizá dando una pista de que la artista planearía publicar un álbum con su nombre y apellido, pasando página definitiva de los discos con el número de la edad en la que los graba. Un proyecto que ya quiso poner en marcha en la era 30, pero finalmente mantuvo la idea de la edad en aquel disco.
Ha pasado un lustro desde aquel 30 que yo considero algo maltratado: Adele jamás reinventará la rueda, pero aquel fue un álbum que se distanciaba un poco del pop melódico americanizado de 21 y 25 para acercarla de nuevo a corrientes más británicas, aquellas que poblaban su álbum debut, 19. El disco vendió más de 7,5 millones de copias mundiales, entendedme: fue un exitazo a nivel global, solo que palideció comparado a los resultados de los anteriores. Venía de vender 35 millones de 21 y 26 millones de 25. Esas cifras eran insostenibles, pero cinco millones más hubieran dado a 30 menos sensación de resbalón de cara al público.
Veremos cómo se maneja Adele en su comeback. Y si termina consumándolo en 2026 o será ya el año que viene.