Rosalía ha decidido subir un vídeo a sus redes sociales en el que habla de dos de las polémicas que han acompañado a sus recientes entrevistas durante la era Lux. Por un lado, la de la separación entre obra y artista, la más reciente, en la que habló de la obra de Picasso como ejemplo de ello; por otro, la polémica de cuando habló de feminismo y dio lugar a que mucha gente pensara que no se estaba definiendo como feminista.
La artista ha aprovechado para zanjar ambos temas con una opinión mucho más clara explicada en un vídeo breve, pero claramente más relajado y distendido que en una situación de entrevista, y para explicar algo que es esencial durante una promo intensa de un artista: el hecho de que, cuando hablamos mucho, es más probable que caigamos en decir algo que no es exactamente lo que pretendíamos decir. O directamente es algo ridículo. Le pasa a ella, me pasa a mí escribiendo en esta web y seguramente os pasa a todos tras un día de conversaciones con amigos. La cantidad de chorradas que diremos, con la ventaja de que no es público y no está a la vista del resto.
Y en este sentido, está muy bien que Rosalía haya tenido la responsabilidad de aclarar su posición. En un sentido, aclarando que se vino arriba con el tema de Picasso, teniendo desconocimiento de los casos de maltrato que acompañaban a la vida del artista y, por otro, dejando clara su posición como feminista. Algo que, la verdad —y por mucho que en su momento lo expresara de manera confusa— era más que obvio.
El problema es que Rosalía muchas veces se expone en territorios de una intensidad tal que parece que tenga que llevar los discursos más elaborados de lo que realmente debe. Entonces intenta darle a todo un poso de statement que realmente no tiene; no hace falta que todo lo que se diga durante una entrevista sea trascendente. Es más, probablemente termine siendo más trascendente a largo plazo algo que se ha explicado desde la cercanía y sencillez.
Aquí tenéis transcrito lo que la artista ha aclarado, y el vídeo que ha subido a redes a continuación.
“No estoy en paz con lo que dije de Picasso. (…) Agradezco haber podido tener esa conversación con Mariana (…) y haber podido pasar esas 24 horas en Argentina, en Buenos Aires, donde hablé sin parar. (…)Y la verdad es que cuando pasas tantas, tantas, tantas horas hablando, hablando y hablando, llega un momento en el que, a lo mejor, dices algo que no tiene sentido.
Es verdad que me equivoqué, teníais razón absolutamente. Gracias por decírmelo e intentaré aprender más. A lo mejor es importante no hablar de según qué temas cuando uno no tiene suficiente conocimiento. Porque realmente yo personalmente pensaba que Picasso era un hombre muy tremendo, lo típico que se ha dicho y que has oído hablar de ello, pero no tenía conciencia de que había casos reales de maltrato.
Quiero pedir disculpas porque hubo una falta de sensibilidad por mi parte durante esa conversación con Mariana, y una falta absoluta de empatía con esas mujeres y con esos testimonios.
Luego, sobre otro tema: el feminismo. Yo no tengo más que amor, respeto y agradecimiento por el feminismo. Y realmente, quizá a veces incluso peco de ser demasiado cuidadosa, por ese amor, ese respeto… porque siento que a lo mejor me da miedo denominarme de cierta manera por no ser una representación lo suficientemente buena de ello.
Creo que está claro que la forma en la que vivo, en la que escribo, en la que performo, en la que canto, en la que hago música, en la que quiero… es muy feminista. Para mí creo que mi posición feminista es obvia, pero a lo mejor para el resto no lo ha sido tanto.”