Su cancelación era previsible en una situación normal, pero después del boom eurovisivo, era factible que Melody no cancelara el concierto en el arena de Vistalegre para el próximo 28 de marzo. Sin embargo, ha ganado lo primero: la artista ha suspendido el concierto un mes antes de su realización. La que iba a ser la guinda del pastel de su era eurovisiva ha terminado dándole un final agridulce. Como el que tuvo su recorrido una vez de vuelta del festival, realmente, tras aquella espantosa rueda de prensa en la que quedó retratada.
Así ha dado a conocer la cancelación del tour a través de un correo electrónico a los asistentes:
“Queremos informarte de que el concierto de Melody, previsto para el 28 de marzo de 2026 en el Palacio Vistalegre de Madrid, lamentablemente, queda cancelado. Esta decisión responde a un motivo artístico. Melody se encuentra actualmente finalizando nueva música y trabajando en la producción de su próxima gira, y considera y siente que este concierto en Madrid merece presentarse con una propuesta renovada, nuevos temas y una producción completamente alineada con la nueva etapa que está preparando.
Inicialmente, el concepto de fin de gira tenía sentido para cerrar una etapa muy especial, pero en este momento tanto la artista como su equipo creemos que lo más honesto es no seguir adelante con este concierto y centrarnos en ofrecer, más adelante, una experiencia que esté realmente a la altura de lo que viene. El importe de las entradas será reembolsado automáticamente, en un plazo de 14 días, por el mismo método de pago utilizado en la compra, sin que sea necesario realizar ninguna gestión adicional. Los plazos de devolución pueden variar según la entidad bancaria.”
Vamos por partes: evidentemente, si hubiera vendido un alto porcentaje de las entradas, no se hubiera cancelado estuviera o no preparando nueva música. Ese es un eufemismo muy habitual en el mundo de la música y cada vez funciona peor. La realidad es que los pocos bloques de grada que había puesto a la venta —el evento no estaba ni muchísimo menos a la venta completo— estaban bastante bien vendidos, pero cabe pensar que la pista distaba mucho de ese nivel de entusiasmo.
Por otro lado, algo a lo que ella sí que hace mención en el comunicado. La suspensión de este concierto grande da alas a su tour, porque de lo contrario, mucha gente de la que acude a Madrid pasaría completamente de repetir fecha en una localidad con escenario mucho más reducido. La medida protege un tour que ya no le va a resultar tan sencillo de vender como tras el impacto de Esa diva y el fervor festivalero de la combinación Benidorm / Eurovisión.
La artista se ha dejado 43 millones de reproducciones de Esa diva a El apagón, aunque lo más preocupante es que el single apenas roza el top 10 de sus temas más populares en Spotify, que siguen liderados por El baile del gorila a pesar de toda esta era.
Veremos cuáles son los siguientes pasos de Melody, pero haberse creído en un estatus que claramente estaba inflado por un público muy determinado puede llevarle a una sucesión de frustraciones en 2026. La decisión de suspensión del concierto más importante de su carrera tiene como objetivo acolchar un poco esa caída.